viernes, 30 de enero de 2026
Reflexiones en las mañanas
martes, 20 de enero de 2026
Consejos para mantener la creatividad y la pasión en la vida diaria
Hay días en los que la creatividad parece esconderse y la pasión se queda en silencio. No porque ya no estén ahí, sino porque la rutina, las responsabilidades y el cansancio ocupan demasiado espacio. Con el tiempo he aprendido que esto nos pasa a todos, a cualquier edad, y que no es un fracaso: es simplemente una señal de que necesitamos parar un momento y volver a mirarnos con cariño.
He descubierto que la creatividad no aparece cuando la llamamos a gritos, sino cuando le abrimos un pequeño hueco. A veces son solo diez minutos robados al día: escribir sin pensar, coser un rato, ordenar papeles bonitos, cocinar algo distinto o anotar ideas sueltas. No importa el resultado. Importa el gesto. La creatividad se siente más cómoda cuando no le exigimos nada y la dejamos ser.
También ayuda cambiar pequeñas cosas. Variar el camino al pasear, mover un objeto de sitio, poner música diferente o sentarse en otro rincón de casa. Son cambios sencillos, pero despiertan la mente y nos recuerdan que la vida no tiene por qué ser siempre igual. La curiosidad es una gran aliada de la pasión.
Otra lección importante ha sido permitirme aprender sin presión. Probar algo nuevo, aunque no se me dé bien, me devuelve la ilusión. Y rodearme —aunque sea a través de libros o personas afines— de gente creativa y entusiasta, me inspira más de lo que imaginaba. La pasión también se contagia.
Eso sí, he comprendido que cuando la motivación desaparece, muchas veces no es falta de interés, sino agotamiento. Escucharnos, descansar, bajar el nivel de exigencia y cuidar el cuerpo y las emociones es imprescindible. La creatividad necesita calma para florecer.
Y, por último, algo que no siempre hacemos: reconocer lo que sí estamos haciendo bien. Celebrar lo pequeño, lo cotidiano, lo imperfecto. Porque la pasión no llega de golpe; se construye despacio, con constancia y una mirada amable hacia una misma.
Al final, mantener la creatividad y la pasión en la vida diaria es un acto de amor propio. Una forma de decirnos, cada día, que seguimos aquí, vivas, curiosas y con ganas de seguir creando nuestro propio camino.
Besos, Benny
viernes, 16 de enero de 2026
Cuando los niños se vuelven adultos
Un día los acunábamos en brazos y, sin saber muy bien cómo, ahora nos piden la llave del coche o nos hablan de planes de futuro con una seguridad que nos deja descolocadas. Las madres vivimos convencidas de que el tiempo avanza despacio, hasta que un gesto, una frase o una mirada nos revela que ese bebé al que dábamos de comer con cucharita ya no está ahí.
No hay una fecha exacta ni un aviso previo que nos prepare para ese momento. Simplemente, sucede: entre mochilas, noches sin dormir y abrazos apresurados, los niños crecen y se convierten en adultos ante nuestros ojos. Y nosotras, entre el orgullo y la nostalgia, intentamos asimilar que el mayor reto no fue criarlos, sino aprender a dejarlos volar.
Llega un momento en el que esos bebés que antes no podían atarse los zapatos empiezan a demostrar, con orgullo casi ceremonial, que ya se apañan solos. Pagan facturas, toman decisiones importantes y resuelven problemas sin pedir ayuda… o eso dicen. La independencia les sienta bien, les da alas, pero también les vuelve un poco alérgicos a nuestras preguntas inocentes del tipo: “¿Has llegado bien?” o “¿Has comido?”. Para ellos es control; para nosotros, puro amor en formato mensaje.
Y ahí estamos los padres, desconcertados, preguntándonos en qué momento pasamos de ser su refugio a resultar ligeramente molestos. No entendemos qué hacemos mal si lo único que intentamos es cuidar, proteger y recordarles que no están solos. Nos cuesta aceptar que ahora necesiten menos manos y más distancia, menos consejos y más confianza. Porque nuestra preocupación no viene del miedo a que no puedan, sino del deseo profundo de que estén bien.
Ellos quieren demostrar que pueden con todo; nosotros solo queremos que sepan que, si alguna vez no pueden, seguimos aquí. Tal vez el truco esté en aprender a querer sin invadir, a acompañar sin dirigir y a estar presentes sin hacer ruido. Al final, aunque ya no nos necesiten como antes, el amor de padres no se jubila: simplemente aprende a expresarse de otra manera, un poco más callada, pero igual de intensa.
Criar es, en el fondo, un ejercicio constante de desapego lleno de amor. Empezamos sosteniéndolos para que no se caigan y terminamos aprendiendo a soltar para que encuentren su propio camino. La vida no nos prepara para ese cambio, pero nos recompensa con algo inmenso: verlos caminar solos sabiendo que, aunque ya no nos necesiten como antes, llevamos en ellos una parte imborrable de lo que son.
El amor de los padres no entiende de edades ni etapas. No se gasta, no se mide y no desaparece cuando los hijos crecen; simplemente se transforma. Pasa de ser presencia constante a refugio silencioso, de guía diaria a certeza profunda. Y quizá ahí esté la verdadera esencia de la crianza: amar sin condiciones, incluso cuando amar significa aprender a estar… sin ser vistos.
viernes, 9 de enero de 2026
Sueños atrapados en tu cabeza
viernes, 2 de enero de 2026
Un 2026 para estrenar!
jueves, 25 de diciembre de 2025
Vuelven las fiestas!!!🎄
sábado, 29 de noviembre de 2025
Meses de Estudio
Desde Junio me apunté a cursos que ofrece el ICFEM para desempleados. La verdad es que me hacía mucha ilusión repasar mis habilidades y reciclarme, así que hice un curso de Competencias Digitales Avanzadas y luego un intensivo de 3 meses de Inglés C1 de Cambridge.
Los aprobé maravillosamente y luego para poner la guinda comencé el de Formación para Formadores en E-learning; sin embargo, los profesores de los dos primeros cursos pusieron el listón muy alto... la tutora de este curso dejaba mucho que desear y de seguro que mis compañeros al final no han sacado nada en claro, es una lástima, pero uno va a hacer un curso para aprender, no para recibir información inocua y desarticulada de algo que se supone será parte de una enseñanza.
En su momento me sentí un poco desencantada, pero luego me di cuenta de que en realidad yo esperaba más, de una persona que desde un principio llegaba a clases desencantada de su vida. Y les aseguro que no era una suposición, ella verbalizaba eso, nos habló de lo precario que era ser tutor de cualquier curso para desempleados. No tenía ni un poco de ilusión, y claro está, yo había hecho 2 cursos con un par de "CRACKS" de la vida, optimistas, implicados y grandes informadores. ¡Les faltaban horas para todo lo que nos querían transmitir!
Bueno, para resumir, me quité de la lista y además puse una observación al respecto, ya que no puedo "desapuntarme" sin decir la causa, no soy una persona irresponsable. Creo que lo que más me molestaba era lo maleducada que era, trataba a los alumnos como tontos y contestaba las preguntas con muy mal talante. Cuando las contestaba, porque a veces lo único que hacía era decirle a los alumnos después de la 1:30, hora de salida, "que ella también tenía vida y que ya había pasado la hora lectiva", que fuerte!!!
Yo por mi parte sigo autoinstruyéndome. Hay muchos cursos on-line que se pueden seguir y son gratuitos la mayoría. YouTube es una mina, solo tienes que escribir lo que te interesa aprender y ahí lo tienes.
Ahora me voy a poner mi gorro de Papá Noel y desempolvar adornos para entrar en el MOOD NAVIDEÑO, solo faltan villancicos, pasteles y buen día.
Saludos cariñosos,
Benny
lunes, 20 de octubre de 2025
Una sonrisa
jueves, 25 de abril de 2024
Antes, "Mujer Trabajadora"... Ahora, "Ama de Casa"...
miércoles, 10 de abril de 2024
Reflexiones sobre la maternidad
Ya ha llegado la niña a pasar una temporada en casa. Ha venido con mucho trabajo y solo la veo unos minutos al día porque es una persona muy responsable y le gusta su trabajo. Le hacía falta un cambio en su rutina y lo está haciendo.
Su amiga y jefa está embarazada, y este fin de semana tuvieron el "Gender Reveal", así que ahora sabemos que "Lu" va a ser Luca y no Lucía. Le he hecho un álbum con mucha capacidad para que lo rellene mientras espera a que llegue el bebé... Y eso me ha hecho pensar en mis embarazos y la ilusión de registrarlo todo para que ellos lo leyeran cuando fuesen grandes.
Sin embargo, esos diarios los ha secuestrado mi hijo mayor y mi hija me ha dicho que el de ella se lo tuvo que robar, y no está segura de que la hermana tenga el suyo. Por supuesto, he de hablar con mi hijo para que reparta fotos y recuerdos que ha secuestrado porque les encanta!!!
Todos mis embarazos fueron maravillosos, vomitaba solo cuando me comía los antojos, disfrutaba de escuchar música que me gustaba, me relajaba y hablaba con mis bebés, porque estoy segura de que me escuchaban. Comía lo que me daba la gana porque, total, iba a engordar de todos modos. Yo misma me mimaba y amaba a mis bebés... la sensación era mágica y cada vez que los veo sigo sintiendo el mismo encanto... son perfectos!
Pero, como todo, a medida que pasa el tiempo las necesidades cambian, el corre-corre de la vida diaria te hace perder muchas horas de sus vidas. Los conoces y los estás viendo crecer, pero de repente te das cuenta un día que el bebe que gateaba se va a ir a otra ciudad o país a vivir su vida, ya que hasta ese momento la compartía contigo...
No se debe sentir tristeza, sino una felicidad increíble por haber sido bendecida con su presencia durante tantos años, aunque en mi caso solo duraron en casa 19 años cada uno! Muy pronto se fueron a estudiar y trabajar fuera y desde entonces solo han regresado de visita.
Ser mamá no es fácil, pero Dios me ha bendecido con 3 maravillosos hijos maduros, inteligentes y emancipados. Sé que he tenido muchísima suerte, pero cuando te quedas embarazada lo único que está en tus manos es el amor que les puedas dar, para que más adelante ellos también tengan amor para sus familias.
Bueno, ya está bueno de cháchara por hoy. Ya les contaré como hacer un álbum de "la espera", y cómo rellenarlo de bellos momentos!!!
Besos, Benny
domingo, 3 de marzo de 2024
Marzo, cómo lo llevan?
Buenas tardes de domingo...
Hace fresquito por casa. Espero que hayan podido pasar un día relajado y tranquilo, aunque si tienen niños los días relajados y tranquilos serán cuando se queden a pasar el día con los abuelos.
En mi caso, los niños tenían los abuelos muy lejos, pero de alguna manera eran los días más tranquilos en casa, creo que porque en general ellos eran muy tranquilos. Les encantan las lecturas, pintar y escuchar música. También se enganchaban a alguna serie y me hacían partícipe.
No los echo de menos porque de alguna manera siempre nos estamos viendo a pesar de la distancia. El chico me habla 2 o 3 veces por semana, para contarme las novedades y saber cómo está todo. Está casado y mi nuera es un amor de niña. (De más está decir que siempre serán mis niños).
La mayor de las nenas está conmigo todas las mañanas por videollamada, tomamos el café juntas y a veces se alarga tanto que hacemos el almuerzo juntas. Siempre tenemos muchos cuentos que echarnos. La pequeña trabaja mucho, así que a ella también la veo un par de veces en semana, cuando está en su "me-time", y cuando tiene cosas que contarme. Siempre he pensado que necesitan su espacio para crecer.
Cuando eran pequeños les decía que cuando fuesen grandes tenían que ir a vivir lejos para ir a visitarlos y conocer otros lugares. Y me hicieron caso. Aun así, no es necesario que yo vaya a verlos, ya los he visitado, pero ellos siempre andan de aquí para allá durante el año, así que no puedo decir que no los vea. En lo que va del año han venido las chicas a pasarse un par de semanas, y pronto tendré a la peque una temporada en casa, por trabajo. Ya le arreglé su oficina.
Este es un domingo lluvioso. Mis perritos están locos por salir a callejear, me abrigaré bien y les daré el gusto. Ahora solo tengo que cuidar de ellos y mimarlos.
Que terminen de tener un buen día, y perdonen que pase por aquí tan espaciado en el tiempo. Trato de hacer lo más que puedo durante los días, pero como siempre me hacen falta horas para todo.
Más adelante les contaré lo que me traigo entre manos... besos...
miércoles, 10 de enero de 2024
Tenemos por delante el resto de nuestras vidas!!!
¡Hola viajeros del tiempo y exploradores de la existencia!
¿Han notado lo increíblemente caótica y asombrosa que puede ser la vida? ¡Es como un espectáculo de fuegos artificiales dirigido por un mago que se divierte con un arsenal ilimitado de colores y destellos! A veces nos quedamos mirando, boquiabiertos, ante la majestuosidad de todo. Y bueno, aquí estamos, a punto de embarcarnos en otro giro alrededor del sol. ¿No es emocionante?
Imagina que la vida es una fiesta intergaláctica y tú eres el invitado de honor. Claro, a veces la fiesta puede volverse un poco loca con la música a todo volumen y luces parpadeantes, pero eso es lo que hace que la experiencia sea tan única y emocionante. En el fondo, cada uno de nosotros es como un bailarín en esta pista de baile llamada vida, moviéndonos al ritmo de nuestras propias alegrías y desafíos.
Ahora, hablemos del nuevo año que se avecina. ¡2024, te estamos mirando con ojos llenos de expectativas! ¿Qué nos deparará? ¿Acaso una cascada de sorpresas brillantes o una ráfaga de confeti? Bueno, aquí va mi apuesta: la vida nos va a sorprender con un montón de manifestaciones positivas. Sí, lo sé, suena como una predicción astrológica optimista, pero permíteme explicarte.
Imagina que la vida es un gigantesco buffet. Cada día, tienes la oportunidad de elegir entre una amplia variedad de platillos y experiencias. Algunos días puedes optar por el optimismo asado con salsa de risas, mientras que otros días decides probar la aventura frita con un toque de sorpresas inesperadas. Y este nuevo año, mi querido amigo, es tu oportunidad de llenar tu plato con las delicias más exquisitas que la vida tiene para ofrecer.
Piensa en ello como una película épica en la que eres el protagonista. En cada escena, enfrentas desafíos, celebras victorias y descubres nuevos aspectos de tu personaje. ¿Quién dijo que la vida no es un guion emocionante lleno de giros inesperados y momentos de comedia divina? A veces, todo lo que necesitas es sentarte, relajarte y disfrutar del espectáculo.
Además, este año bisiesto es como el regalo extra en la caja de cereal. Es el día adicional en el calendario que nos ofrece la posibilidad de hacer algo extraordinario. Así que, ¿por qué no aprovecharlo al máximo? Sal y prueba algo nuevo, ya sea aprender a hacer malabares con naranjas o dar un paseo en globo aerostático. La vida es corta, ¡así que haz que cada día cuente, especialmente el día extra!
Ahora, hablemos de las perspectivas positivas. ¿Alguna vez has notado cómo las cosas buenas tienden a multiplicarse cuando las cultivas con una sonrisa? La positividad es como una planta en crecimiento constante. Cuanto más la alimentas, más florece. Así que, este nuevo año, siembra semillas de optimismo y cosecharás campos de alegría y gratitud.
Recuerda que cada pequeño acto de amabilidad es como un confeti de buen rollo que esparces por el mundo. Un gesto amable aquí, una sonrisa allá, y de repente, la vida se convierte en un carnaval de bondad. No subestimes el poder que tienes para influir positivamente en tu entorno y en la vida de los demás.
En resumen, la vida es como una montaña rusa llena de subidas emocionantes y bajadas vertiginosas. Este nuevo año es tu boleto dorado para el parque temático de la existencia, y estoy seguro de que te esperan atracciones emocionantes y experiencias inolvidables. Así que, abróchate el cinturón, mantén los brazos y las piernas dentro del vehículo y prepárate para disfrutar del viaje más salvaje de tu vida.
Que este año te traiga risas que hagan eco en el cosmos, experiencias que te hagan bailar de alegría y momentos tan brillantes como estrellas fugaces en la noche. ¡Que la fiesta continúe, y que cada día sea una celebración de la vida y todas sus maravillas!
Con entusiasmo cósmico,
Benny
sábado, 21 de octubre de 2023
Las rutinas diarias
2. ¡El despertador no es tu enemigo!: ¿Eres de esas personas que odian escuchar el despertador por la mañana? Las rutinas pueden ayudarte a convertirlo en un amigo amigable en lugar de un villano. Si te acostumbras a levantarte a la misma hora cada día, tu cuerpo se ajusta a ese ritmo. ¡Es como entrenar a tu despertador interno!
3. Menos estrés, más control: Cuando tienes una rutina, tienes una hoja de ruta clara para tu día. Sabes cuándo tienes tiempo para el trabajo, cuándo puedes relajarte y cuándo necesitas ocuparte de las tareas del hogar. Esto disminuye el estrés porque te sientes más en control de lo que sucede. ¡No más caos!
4. Incrementan la eficiencia: Piensa en tu rutina matutina como si fueras un superhéroe preparándose para salvar el día. Sabes exactamente en qué orden debes hacer las cosas para ahorrar tiempo y energía. ¡Eso es como tener tu propia secuencia mágica de superpoderes!
El misterio de la calabaza desaparecida (Cuento)
Había una vez en un pequeño pueblo llamado Dulceville, donde Halloween era la festividad más esperada del año. Los niños y niñas se preparaban durante semanas para tallar calabazas, vestirse con disfraces terroríficos y salir en busca de dulces. Pero este año, algo extraño estaba sucediendo en Dulceville.
Un día, la pequeña Lucy, una niña curiosa de diez años, estaba caminando por el mercado de calabazas con su hermano Ben. Había una brisa fresca en el aire y el olor a canela y nuez moscada llenaba el ambiente. Las calabazas de todos los tamaños y colores se apilaban en los puestos de los agricultores. Lucy estaba emocionada por elegir la calabaza perfecta para tallar, pero al llegar a su puesto favorito, se dio cuenta de que algo no estaba bien.
—¡Ben, mira! —dijo Lucy, señalando el puesto de la señora Jenkins, la granjera local. El puesto estaba vacío. Las calabazas habían desaparecido.
Ben frunció el ceño y miró a su alrededor. Todos los demás puestos estaban llenos de calabazas, pero el de la señora Jenkins estaba vacío.
—Eso es extraño —dijo Ben—. ¿Dónde estarán las calabazas de la señora Jenkins?
Lucy tenía una idea. La señora Jenkins siempre tenía las calabazas más grandes y jugosas, por lo que su puesto era muy popular en Halloween. Además, la señora Jenkins era amable y generosa con los niños del pueblo.
—Vamos a investigar, Ben —dijo Lucy con determinación.
Los hermanos se dirigieron a la granja de la señora Jenkins, que estaba a las afueras del pueblo. Al llegar, vieron que la granjera estaba sentada en su porche, mirando tristemente hacia el campo.
—Hola, señora Jenkins —saludó Lucy—. ¿Le ha pasado algo a sus calabazas?
La señora Jenkins suspiró y asintió con la cabeza.
—Sí, queridos. Anoche, alguien vino y se llevó todas mis calabazas. No sé quién pudo haber sido, pero estoy segura de que fue un ladrón. Estoy devastada.
Lucy y Ben intercambiaron miradas determinadas. Sabían que tenían que resolver este misterio y encontrar las calabazas robadas.
—No se preocupe, señora Jenkins. Vamos a encontrar a ese ladrón y devolverle sus calabazas —prometió Ben.
La señora Jenkins les agradeció y les dio permiso para buscar pistas en su granja. Los niños comenzaron su búsqueda, examinando cada rincón de la granja en busca de pistas. Después de un rato, Lucy encontró algo interesante en el suelo cerca de la puerta del granero.
—¡Mira, Ben! —exclamó Lucy—. ¡Huellas de barro fresco! Alguien estuvo aquí anoche.
Ben examinó las huellas y asintió.
—Es cierto. Estas huellas no estaban aquí antes. Debemos seguirlas y ver a dónde nos llevan.
Los niños siguieron las huellas de barro a lo largo de un sendero que los llevó al bosque cercano. Mientras caminaban, comenzaron a notar extrañas luces parpadeantes en la distancia.
—¿Qué es eso? —preguntó Lucy, asustada.
Ben miró hacia las luces y sonrió.
—Son luciérnagas, Lucy. No hay nada que temer.
Las luciérnagas iluminaban su camino mientras seguían las huellas de barro. Finalmente, llegaron a una pequeña cabaña escondida en el bosque. La puerta estaba entreabierta, y las huellas de barro llevaban directamente hacia ella.
Con valentía, los niños entraron en la cabaña y se encontraron con un sorprendente espectáculo. Dentro, había un niño de su misma edad, llamado Tommy, rodeado de calabazas talladas de todas las formas y tamaños.
—¡Hola! —saludó Tommy, sorprendido—. ¿Qué hacen aquí?
Lucy y Ben explicaron que estaban investigando la desaparición de las calabazas de la señora Jenkins. Tommy pareció nervioso y tartamudeó al responder.
—Y-yo las encontré en el campo y pensé que sería divertido tallarlas. No quería robarlas, lo juro.
Los niños se dieron cuenta de que Tommy no era un ladrón, sino un niño que simplemente había cometido un error. Le explicaron la importancia de pedir permiso y ser honesto. Tommy se disculpó y prometió devolver las calabazas a la señora Jenkins.
Juntos, los tres niños llevaron las calabazas de vuelta a la granja de la señora Jenkins. La granjera estaba emocionada de ver sus calabazas de regreso y agradecida con los niños por resolver el misterio.
Esa noche, Lucy, Ben y Tommy se unieron para tallar las calabazas y celebrar Halloween juntos. Decoraron la granja de la señora Jenkins con linternas de calabaza y se disfrazaron con trajes espeluznantes. Fue la mejor fiesta de Halloween que Dulceville había visto en años.
Al final de la noche, la señora Jenkins les agradeció una vez más a los niños por su ayuda y les dio una gran bolsa de dulces como recompensa. Los tres amigos regresaron a casa felices y satisfechos por haber resuelto el misterio de la calabaza desaparecida y por haber hecho nuevos amigos en el proceso.
Desde entonces, Lucy, Ben y Tommy se convirtieron en inseparables, y Halloween se convirtió en su festividad favorita, llena de risas, aventuras y calabazas talladas con amor. Dulceville nunca olvidó la historia del misterio de la calabaza desaparecida y cómo tres valientes niños lo resolvieron juntos.

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